El semáforo es una de las señales más usadas para la regulación del tráfico siendo está la tercera señal con mayor rango de prioridad a la hora de conducir siendo los agentes de tráfico la más prioritaria y las señales de balizamiento y circunstanciales la de rango superior a los semáforos pero de menor rango que un agente de tráfico.

Los semáforos se encargan de indicarnos con señales luminosas si se puede o no pasar o si en cambio debo detenerme. Los semáforos regulan de igual forma el tráfico como paso de peatones por una carretera.

Existen diferentes tipo de semáforos según para quién estén indicando el paso si es a los vehículos o si por el contrario es a peatones o ciclistas.

el uso de los semaforos

Los semáforos para peatones llevan la silueta de una persona que esta andando o parada según el caso y tienen dos colores el rojo que indica la prohibición del paso y el verde que indica que se puede cruzar y que tenemos prioridad.

También se caracterizan por estar la luz fija o intermitente en el caso de que se vaya a cambiar de verde a rojo y debemos apresurarnos para cruzar el paso de cebra y dejar libre la vía para los vehículos.

En el otro caso tenemos los semáforos para los vehículos que regula el tráfico de la carretera y el paso de los vehículos a motor como pueden ser los coches, camiones, motocicletas, etc.

En estos semáforos existen 3 tipos de luz diferentes según si esta permitido el paso con la luz verde, la luz roja para prohibir el paso y obligar a detenerse y la luz amarilla nos indicaría que se va a cambiar de luz verde a roja y así poder realizar la parada de forma segura y sin brusquedades.

La correcta utilización de los semáforos es fundamental para la seguridad vial y siempre debemos hacerles caso para evitar cualquier accidente.