Autoescuela madrid, atocha lavapies.

La Directora General de Tráfico, Dª María Seguí, ha manifestado en Burgos el pasado día 7 de diciembre durante la 42 Convención Internacional de Autoescuelas, que baraja la implantación a «medio o largo plazo» de la realización de una prueba teórica de conocimientos a los conductores españoles que cada año tienen que renovar su carnet de conducir , además de someterse a las habituales pruebas de Aptitud Psicofísica en los los Centros de Reconocimiento.

Este cambio, según explicó  María Seguí, vendría facilitado por la nueva plataforma informática que se ha empezado a utilizar para realizar las pruebas teóricas para la obtención del carné de conducir.
Planteó el debate de la validez de un permiso permanente de por vida, máxime cuando éste permite conducir en 58 países y explicó que, en aras a mejorar la capacitación de los conductores a lo largo de toda su vida, es «legítimo cuestionar su formación y conocimientos», especialmente cuanto más tiempo ha transcurrido desde que superaron los exámenes de conducir. «Admito -se puso como ejemplo- que ni la máquina que conduzco hoy ni el entorno en el que circulo hoy tienen casi nada que ver con aquello que en su momento se me exigió como condición para obtener este permiso».
La responsable de la DGT se refirió a esta prueba teórica como un «momento de reflexión, de internalización y de mejora» ante la renovación del carnet, sin apuntar las consecuencias que tendría el no superar las preguntas que se planteen o el coste que podría acarrear para los conductores. No obstante, sí advirtió de la oportunidad que puede abrirse para las autoescuelas, que han visto como la cifra de nuevos carnés al año (unos 500.000 en España) disminuye cada ejercicio por el propio descenso de la población.

Creo que es loable por parte de la directora general la búsqueda de toda iniciativa encaminada a propiciar el reciclaje de los conductores y todo aquello que sume para la mejora de la Seguridad Vial, incluso aventurándose a navegar sola entre el más que previsible rechazo del resto de países europeos a tal medida, que va más allá de loscriterios mínimos de armonización propuestos en la Tercera Directiva del Parlamento Europeo, cuyos miembros ya se han “estirado” demasiado aceptando dichos plazos mínimos de renovación cuando en la mayoría de ellos no existen.

Sin embargo, extraña por incoherente con los mismos objetivos de Seguridad Vial, que no se haya planteado hasta ahora corregir la ampliación de plazos para la renovación de los conductores mayores de 45 años, medida que sería mucho mejor acogida por la población, dejaría las cosas como estaban para el bolsillo del sufrido ciudadano, no volvería atrás respecto al ágil modelo actual de tramitación telemática desde los Centros de Reconocimiento, respetaría también los criterios mínimos de armonización de la Tercera Directiva y ayudaría, en fin, a otro sector, el de los Centros de Reconocimiento, que también sufrimos los efectos de la crisis en general y de la ampliación de plazos en particular, ésta que impactará con especial virulencia justo dentro de 2 años.