Conductores noveles en madridLos accidentes de tráfico son la primera causa de muerte en jóvenes conductores de entre 18 y 24 años y una de cada cuatro víctimas en accidente de tráfico registrado en España es menor de 25 años.

Según un estudio de Attitudes, un 56% de los jóvenes ha conducido sin tener carné de conducir y la mayoría de ellos admiten haber infringido las normas de tráfico en más de una ocasión.

Las infracciones más frecuentes cometidas por los jóvenes son el exceso de velocidad y saltarse un semáforo en rojo. Además, un 33% de los jóvenes ha sufrido algún accidente de tráfico, mayoritariamente en desplazamientos al trabajo, de día y durante la semana.

Y entre las causas de los accidentes: los jóvenes las atribuyen a las distracciones, la velocidad excesiva, las condiciones de la vía, a saltarse un semáforo o stop y al alcohol.

Así, a través de este estudio también se ha podido extraer el perfil del joven infractor: es un varón de unos 24-25 años, que usa frecuentemente el vehículo, que es de su propiedad y que ha conducido antes de tener el carné de conducir. Otro de los datos que señala el informe es que el 10% de los vehículos que conducen estos jóvenes han sido modificados en sistemas que pueden afectar a la seguridad: suspensiones, carrocería, neumáticos…

La influencia de la familia

En este estudio se reflejan que la actitud de los padres ante la conducción y la seguridad vial influye en gran manera en los accidentes de tráfico de los jóvenes, de hecho, los jóvenes multados son frecuentemente hijos de padres sancionados por infracciones de tráfico, mientras que los jóvenes no multados suelen tener padres que cumplen las normas.

Además, según el informe del INTRAS, el 70% de los jóvenes piensan que su padre excede los límites de velocidad porque no considera peligrosa esta conducta y uno de cada tres jóvenes que se saltan un semáforo en rojo estima que su padre hace lo mismo y la mitad de los jóvenes piensa que su padre no se pone el cinturón de seguridad porque no lo considera peligroso.

Además, según la percepción de los jóvenes, cometen menos infracciones que los padres, sobre todo en lo que se refiere a los excesos de velocidad. La mayoría de los jóvenes afirman que las infracciones de las madres se producen más por distracciones que por no tener una adecuada percepción del riesgo.