En momentos donde el tráfico es muy denso y hay muchos vehículos en la carretera, las conductas agresivas aumentan por la interacción al mismo tiempo de todos los coches y vehículos a la vez. Este tipo de situaciones crea ansiedad y la sensación de retención y de no poder moverse se refleja en los conductores por esta razón la autoescuela aconseja siempre una conducción relajada y sosegada al volante.

Todo tipo de preocupación o problemas personales también nos afectan a la hora de conducir ya que este tipo de problemas nos causan distracciones que al fin y al cabo son las generadoras de riesgo y seguridad a la hora de circular con nuestros vehículos. Por esta razón debemos reconocer estas situaciones y si es necesario parar un rato hasta poder sosegar los nervios y poder otra vez conducir con la seguridad necesaria en Madrid.

Hoy en día existen ya herramientas muy modernas para poder medir nuestro comportamiento sobre las respuestas cognitivas, emocionales y de atención con las que se pueden estudiar casos de forma concreta durante la conducción para así poder conocer como funciona nuestro cerebro en situaciones de ansiedad al volante y de esta manera poder buscar soluciones a todo tipo de respuestas negativas cuando conducimos.

 

Las perdidas de atención son una de las partes mas fundamentales que provocan accidentes, por esta razón conocer en que situación corremos mas riesgos es necesario si queremos conocernos bien como conductores, la autoescuela aconseja numerosos descansos ya que es mas sencillo poder decidir correctamente cuando estamos descansados.

Estas pruebas nos reflejan que un conductor con estrés puede experimentar un aumento del nivel de ansiedad y nerviosismo lo que desemboca en una toma de decisiones brusca en comparación con un conductor en estado normal.

A su vez la autoescuela aconseja claramente la circulación tranquila ya que el estrés provoca una disminución tangible de la concentración durante la conducción, hecho que es parte de la siniestralidad en momentos en el que el estrés esta presente durante la circulación.

El estrés también influye en la memoria temporal a corto plazo llegando al caso de poder olvidar pequeños trayectos o la dirección que queremos tomar ya que la cabeza en esos momentos se centra mas en el problema interno que en la solución de los problemas externos.

También es cierto que la conducción con altos niveles de estrés provoca una tensión muscular lo que desemboca en cansancio y fatiga que es evitable si conseguimos bajar los niveles de ansiedad y frustración.

La visión periférica disminuye lo que provoca una perdida de detalles en señales y elementos importantes durante la conducción, desde la autoescuela aconsejamos tener una visión lo mas amplia posible para poder distinguir todos los elementos fundamentales para conducir de forma segura.