Entre las carreteras más peligrosas siempre tenemos que hablar de las carreteras secundarias o carreteras convencionales, las cuales suelen ser de doble sentido y además en muchas ocasiones son carreteras estrechas que unen poblaciones y según en que caso suelen tener poco tráfico aunque ciertamente hay muchas carreteras convencionales con gran afluencia de tráfico por lo que se puede agravar el problemas

Las propia conformación de estas carreteras o vía son clave para su alta siniestralidad por varias razones, la principal es que son de doble sentido y que cualquier despiste puede hacer una invasión de vía y producirse un choque frontal siendo este uno de los accidentes con peores resultados.

La seguridad es fundamental en estas carreteras.

Es cierto que si añadimos las imprudencias de los usuarios y el aumento de los controles en estas áreas donde hay muchos casos de accidentes con usuarios que habían bebido o tomado drogas podemos incurrir en que ya unas carreteras poco seguras y unos usuarios pocos conscientes de la gravedad de ciertos hábitos era un cocktail peligroso de por si.

También no debemos olvidar que estas carreteras suelen estar defectuosas o por lo menos no en la mejor de los estados y la falta de opciones alternativas más seguras tampoco es que ayude a bajar la siniestralidad en las vías secundarias o carreteras convencionales, además y como ya hemos dicho antes en muchas partes de la península no hay opciones claras o alternativas más seguras por lo que el uso de estas vías se suele generalizar aumentando más el peligro si cabe.

El mal estado de las carreteras es un factor importante.

Ser prudente y precavido es siempre la mejor opción ya que nosotros no podemos intervenir en el estado de la carretera aunque ciertamente podemos hacerlo en el estado de nuestro vehículo. Las ruedas, la dirección los frenos, etc son parte del trabajo de un conductor responsable y seguro.